25 de febrero de 2014

Trastorno histriónico de la personalidad



Es un trastorno de la personalidad que pertenece al grupo B (trastornos dramáticos, emotivos erráticos).
Las personas con este trastorno se caracterizan por tener emociones superficiales y lábiles, ser dramáticos, teatrales, egocéntricos, muy sugestionables, exageran sus emociones, siempre tienen que ser el centro de atención y se sienten heridos con facilidad.
Un elemento importante de este trastorno, es su comportamiento seductor. Se preocupan mucho por su apariencia y parece que intentan “camelarse” a todo el que se le presente.

Lo más seguro es que se os venga a la mente alguien con más o menos estas características, así que… ¿cómo sabemos si alguien puede tener trastorno histriónico? 

1.       Les encanta llamar la atención, son el alma de la fiesta. Cuando no lo consiguen, se sienten molestos e incluso, despreciados.

2.       Tienen a ser muy exagerados en sus emociones, sus emociones cambian de un momento para otro (son muy volátiles) y suelen montar “escenitas” cuando se sienten mal. Es decir, que en un momento están llorando y lamentándose de lo desgraciad@ que es y, al momento, cambian y se siente la persona más feliz del mundo entero.

3.       Utiliza su aspecto físico para llamar la atención sobre los demás y, además, la manera en la que se relaciona se caracteriza por un comportamiento sexualmente seductor o provocador.

4.       Hablan de una manera muy superficial y carente de matices.

5.       Su expresión corporal es exagerada, gesticulan mucho, hablan demasiado y con un tono de voz alto.

6.       Son muy dependientes, necesitan que otra persona les cuide. Buscan ser aprobados por los demás y modifican su actitud según la situación en la que se encuentran, considera sus relaciones más íntimas de lo que en realidad son.

7.       En sus relaciones de pareja tienen dificultades para alcanzar una intimidad emocional. Suelen cambiar constantemente de pareja ya que se aburren y su comportamiento seductor es uno de los origenes de sus intensas crisis.
      A pesar de todo, estas personas no buscan el reconocimiento de la superioridad de la que fanfarronean (como en el caso del trastorno narcisista), sino controlar y dominar a los demás.
Ahora os toca pensar a vosotros: ¿Son histriónicos o no lo son?


6 de febrero de 2014

Trastornos alimenticios raros II



Sadorexia
Trastorno alimenticio que es una mezcla entre la anorexia tradicional en conjunción con el sadomasoquismo. Combina comportamientos propios de la anorexia con autolesiones. Se provocan dolor mediante lesiones para desviar la atención del hambre y así evitar comer para mantenerse delgados.

Ortorexia
Obsesión patológica por consumir sólo comida de cierto tipo: orgánica, vegetal, sin conservantes, sin grasas, sin carnes, o sólo frutas o alimentos crudos. Es decir, comida que consideran saludables y que pueden llevar a la desnutrición, incluso a la muerte. Tienen un ritual obsesivo en la manera de cortar y hacer la comida, por lo que está relacionado con el TOC (del que hablaremos más adelante).
Se diferencia de la anorexia en que los anoréxicos se preocupan por la cantidad de comida, mientras que los ortoréxicos se preocupan por el tipo de alimento.


Ebriorexia
Es una combinación entre anorexia, bulimia y alcohol. Se someten a una abstinencia alimentaria voluntaria, realizan un atracón y después recurren a la purga, todo ello acompañado con el abuso de bebidas alcohólicas.
No quieren comer para poder compensar las calorías que el alcohol aporta. Las protagonistas de este trastorno suelen ser mayoritariamente mujeres y el alcohol es básicamente la única fuente de “alimento”.


Megarexia
Las personas que la padecen, suelen tener obesidad y no se someten a ninguna dieta. Y esto es porque debido a una distorsión que poseen de su imagen corporal, se ven a sí mismos como personas sanas y en forma, son incapaces de ver el problema. No cuidan lo que comen, ingieren grandes cantidades de comida basura y alimentos hipercalóricos.
Evitan fotografiarse e ir de tiendas para seguir negando la realidad. 

Vigorexia
También se le suele llamar distrofia muscular, anorexia atlética y complejo de Adonis.
Al igual que la megarexia, tienen su imagen corporal distorsionada y se perciben como demasiado delgados y con insuficiente masa muscular. Como consecuencia, suelen hacer mucho ejercicio físico de manera continuada y exagerada, rechazan alimentos con grasas e incorporan a su dieta una gran cantidad de proteínas (para que crezcan los músculos) e hidratos de carbono.
Suele en darse en hombres y normalmente se asocia con un consumo abusivo de complejos proteicos y anabolizantes, teniendo unos efectos secundarios algo raros.
Estos hombres son normalmente los que vemos en los gimnasios, que no paran de machacarse y que nunca jamás tienen suficientes músculos

Trastornos alimenticios raros I



Alejándonos de los trastornos de la conducta alimentaria que todos conocemos (anorexia y bulimia), me he propuesto buscar algunos trastornos de la alimentación algo más raros y poco conocidos:

Trastorno por Atracón
Aunque no es raro, no es tan conocido como la anorexia y la bulimia. En este trastorno, la persona ingiere una cantidad desorbitada de comida en poco tiempo (aun cuando se sienten completamente llenos, siguen comiendo), pierden el control en su forma de comer y engordan muchísimo. Muchos creen que esto es lo que ocurre en la bulimia nerviosa, pero en la bulimia, después del atracón, recurren a la purga (vomitando), usando laxantes o con un ejercicio físico excesivo, mientras que en el trastorno por atracón no.
Mucha gente con este trastorno, utiliza la comida como modo de sobrellevar emociones o sentimientos incómodos para ellos. Utilizan la comida como un camino para canalizar el estrés, pero al sentirse culpables y tristes por no poder controlarse, aumenta su estrés y continúa el ciclo.


Pica
Este trastorno aparece en niños que normalmente tienen retraso mental y otros trastornos del desarrollo.
Se trata de comer sustancias no nutritivas, como pintura, yeso, pelos, hojas, tierra,…) sin que exista una aversión por lo que come.
No es un trastorno raro en los niños de edad preescolar (de hecho, recuerdo que a un compañero mío le encantaba la tiza y las gomas, jajajaja).

 
Trastorno de Rumiación (NO APTO PARA PERSONAS SENSIBLES)
Como en la Pica, suele darse en niños pequeños y en personas con retraso mental.
Consiste en vomitar la comida ya ingerida (vuelven a la boca pero sin náuseas y arcadas), en volver a masticar el alimento y volver a tragarlos o a arrojarlos afuera.