Mostrando entradas con la etiqueta TCV. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TCV. Mostrar todas las entradas

21 de noviembre de 2015

ACCIDENTES CEREBROVASCULARES

Según la Organización Mundial de la salud, un accidente cerebrovascular consiste en la aparición rápida de signos clínicos que conlleva una alteración focal o global del funcionamiento cerebral con una duración superior a 24 horas o que produce la muerte sin más causa aparente que su origen vascular.


Los accidentes CV se diferencian de los trastornos cerebrovasculares ya que no son predecibles ni tienen una causa aparente.


Existen tres tipos de accidentes cerebrovasculares:


TROMBOSIS

Es la oclusión de un vaso sanguíneo debido a la alteración de las paredes de los vasos, que interrumpe selectivamente el riego sanguíneo hasta el punto de producir trastornos neurológicos. El trombo, tampón o coágulo de sangre permanece en el lugar donde se ha formado la trombosis. Uno de los factores de riesgo más importantes, a parte de la hipertensión, es la arterioesclerosis (formación de placas en las paredes capilares). La manifestación de la trombosis puede ser gradual, durando desde horas hasta días.



EMBOLIA

Es la oclusión de un vaso por un material extraño, de origen cardíaco o no cardíaco, que es transportado por el sistema arterial y, al llegar a un vaso más pequeño, lo bloquea obstruyendo el riesgo sanguíneo. El émbolo puede ser un coágulo, una burbuja de aire, grasa, restos de células tumorales… El ataque suele ser repentino.



HEMORRAGIA

Es la extravasión o entrada masiva de sangre en la cavidad cerebral. Las más frecuentes se dan en el espacio subaracnoideo, intraventricular o subdural. Las causas de las hemorragias son: hipertensión, rotura de aneurismas, malformaciones arteriovenosas, enfermedades hematológicas y los traumatismos craneales. Se inician de manera repentina, normalmente en estado de vigilia,  comenzando con un dolor agudo de cabeza y siguiendo con náuseas, vómitos y vértigo, combinándose con síntomas focales característicos de la zona particular dañada. Suelen tener mal pronóstico si el paciente está inconsciente más de 48 horas.
 

Trastornos cerebrovasculares



Un trastorno cerebrovascular hace referencia a la aparición repentina de un déficit neurológico de presumible origen vascular. Antiguamente se le conocía como apoplejía, este término se considera incorrecto en la actualidad ya que implica hemorragia y no todos los TCV implican la aparición de una hemorragia. 

Es importante diferenciarlos de los accidentes cerebrovasculares, ya que los trastornos pueden ser identificados y tienen causas predecibles, al contrario de los accidentes CV.
Estos trastornos consisten en una reducción o interrupción del aporte sanguíneo de oxígeno y de glucosa en una determinada parte el cerebro, interrumpiendo el metabolismo energético celular. Tanto el oxígeno como la glucosa viajan en la sangre, al no tener las neuronas apenas reservas energéticas propias, el funcionamiento del cerebro depende completamente del aporte sanguíneo. En condiciones basales, la presión de perfusión cerebral es de 52 ml/min/100gr. Cuando la presión está por debajo de 30ml/min/100gr es cuando comienza lo que se conoce como enfermedad isquémica cerebral, conllevando síntomas neurológicos.

Existen cuatro tipos de TCV:

ATAQUE ISQUÉMICO TRANSITORIO:
Lo padecen aquellos pacientes con un alto riesgo de TCV, que aún no presentan déficits neurológicos duraderos. Generalmente, al paciente se le estudia durante el ataque y, aunque no exista una sospecha de su origen, se le diagnostica porque la clínica (los síntomas que presenta) aunque no haya evidencias físicas (pruebas en el TAC, RMN…), se le diagnostica como ataque isquémico transitorio. El ataque no suele superar los 15 minutos para, después, desaparecer cualquier síntoma.

TRASTORNO CEREBROVASCULAR MAYOR
Pacientes con un déficit establecido severo. Generalmente, todas las pruebas invasivas y no invasivas corroboran el diagnóstico. Se puede intentar algún tipo de intervención activa y rápida, pero hay veces que el daño puede ser irreparable.

TRASTORNO CEREBROVASCULAR DETERIORANTE
Pacientes que sufren un deterioro neurológico por causas cerebrales o sistémicas después de su ingreso en el hospital. Requiere una investigación rápida para conocer el motivo de dicho deterioro, debiéndose normalmente a una trombosis progresiva o a un edema.

TRASTORNO CEREBROVASCULAR JOVEN
Se le denomina así a los TCV que ocurren en personas menores de 45 años. Las causas son variadas, siendo la mayoría de ellas remediables. Normalmente tienen una buena recuperación.

La clasificación de la gravedad de los TCV se realiza generalmente a través de criterios médicos evolutivos en varios grados:

Grado 0 cuando hay una lesión vascular pero el paciente no presenta ningún síntoma.

Grado I a cuando el episodio sintomático dura menos de 24h y el paciente vuelve a la normalidad sin 
ninguna secuela.

Grado I b cuando el paciente vuelve a la normalidad sin secuelas en menos de una semana.

Grado II cuando el trastorno evoluciona, manifestándose alteraciones neurológicas progresivas que tienden a estabilizarse a las dos semanas, pero dejando secuelas e impidiendo que el paciente vuelva a la normalidad.

Grado III cuando el trastorno está establecido y es incapacitante para la persona.