6 de febrero de 2014

Trastornos alimenticios raros II



Sadorexia
Trastorno alimenticio que es una mezcla entre la anorexia tradicional en conjunción con el sadomasoquismo. Combina comportamientos propios de la anorexia con autolesiones. Se provocan dolor mediante lesiones para desviar la atención del hambre y así evitar comer para mantenerse delgados.

Ortorexia
Obsesión patológica por consumir sólo comida de cierto tipo: orgánica, vegetal, sin conservantes, sin grasas, sin carnes, o sólo frutas o alimentos crudos. Es decir, comida que consideran saludables y que pueden llevar a la desnutrición, incluso a la muerte. Tienen un ritual obsesivo en la manera de cortar y hacer la comida, por lo que está relacionado con el TOC (del que hablaremos más adelante).
Se diferencia de la anorexia en que los anoréxicos se preocupan por la cantidad de comida, mientras que los ortoréxicos se preocupan por el tipo de alimento.


Ebriorexia
Es una combinación entre anorexia, bulimia y alcohol. Se someten a una abstinencia alimentaria voluntaria, realizan un atracón y después recurren a la purga, todo ello acompañado con el abuso de bebidas alcohólicas.
No quieren comer para poder compensar las calorías que el alcohol aporta. Las protagonistas de este trastorno suelen ser mayoritariamente mujeres y el alcohol es básicamente la única fuente de “alimento”.


Megarexia
Las personas que la padecen, suelen tener obesidad y no se someten a ninguna dieta. Y esto es porque debido a una distorsión que poseen de su imagen corporal, se ven a sí mismos como personas sanas y en forma, son incapaces de ver el problema. No cuidan lo que comen, ingieren grandes cantidades de comida basura y alimentos hipercalóricos.
Evitan fotografiarse e ir de tiendas para seguir negando la realidad. 

Vigorexia
También se le suele llamar distrofia muscular, anorexia atlética y complejo de Adonis.
Al igual que la megarexia, tienen su imagen corporal distorsionada y se perciben como demasiado delgados y con insuficiente masa muscular. Como consecuencia, suelen hacer mucho ejercicio físico de manera continuada y exagerada, rechazan alimentos con grasas e incorporan a su dieta una gran cantidad de proteínas (para que crezcan los músculos) e hidratos de carbono.
Suele en darse en hombres y normalmente se asocia con un consumo abusivo de complejos proteicos y anabolizantes, teniendo unos efectos secundarios algo raros.
Estos hombres son normalmente los que vemos en los gimnasios, que no paran de machacarse y que nunca jamás tienen suficientes músculos

Trastornos alimenticios raros I



Alejándonos de los trastornos de la conducta alimentaria que todos conocemos (anorexia y bulimia), me he propuesto buscar algunos trastornos de la alimentación algo más raros y poco conocidos:

Trastorno por Atracón
Aunque no es raro, no es tan conocido como la anorexia y la bulimia. En este trastorno, la persona ingiere una cantidad desorbitada de comida en poco tiempo (aun cuando se sienten completamente llenos, siguen comiendo), pierden el control en su forma de comer y engordan muchísimo. Muchos creen que esto es lo que ocurre en la bulimia nerviosa, pero en la bulimia, después del atracón, recurren a la purga (vomitando), usando laxantes o con un ejercicio físico excesivo, mientras que en el trastorno por atracón no.
Mucha gente con este trastorno, utiliza la comida como modo de sobrellevar emociones o sentimientos incómodos para ellos. Utilizan la comida como un camino para canalizar el estrés, pero al sentirse culpables y tristes por no poder controlarse, aumenta su estrés y continúa el ciclo.


Pica
Este trastorno aparece en niños que normalmente tienen retraso mental y otros trastornos del desarrollo.
Se trata de comer sustancias no nutritivas, como pintura, yeso, pelos, hojas, tierra,…) sin que exista una aversión por lo que come.
No es un trastorno raro en los niños de edad preescolar (de hecho, recuerdo que a un compañero mío le encantaba la tiza y las gomas, jajajaja).

 
Trastorno de Rumiación (NO APTO PARA PERSONAS SENSIBLES)
Como en la Pica, suele darse en niños pequeños y en personas con retraso mental.
Consiste en vomitar la comida ya ingerida (vuelven a la boca pero sin náuseas y arcadas), en volver a masticar el alimento y volver a tragarlos o a arrojarlos afuera.


3 de febrero de 2014

Tipos de personalidad y salud

Hay cuatro tipos diferentes de personalidad que llevan asociada una tendencia a padecer ciertas enfermedades. Normalmente, las personas no somos de tipo "puro", sino que existe un cierto equilibrio entre las distintas personalidades.

Personalidad Tipo A
Son personas agresivas, hiperactivas, competitivas, egocéntricas, frías e inseguras.
Las personas con este tipo de personalidad, suelen reaccionar de manera excesiva a las situaciones, llegando incluso a la violencia física; son problemáticos, autoritarios y se creen el centro del mundo. Su valía personal la atribuyen a sus logros, por lo que se exigen demasiado a sí mismos, con un gran temor al fracaso y buscan sobresalir por encima de los demás.Poseen un pensamiento rígido y concreto, no fantasean, y son alexitímicos (son incapaces de reconocer y expresar sus emociones).
Esta personalidad expone a un gran estrés y toman los cambios no como una oportunidad de cambio, sino como algo negativo para ellos. Al tener tanto estrés, son propensos a padecer trastornos cardiovasculares: más posibilidades de padecer anginas de pecho, hipertensión y enfermedades coronarias. Son propensos a padecer trastornos de ansiedad.


Personalidad Tipo B
Es la personalidad opuesta a la personalidad Tipo A: son personas tranquilas, satisfechas, empáticas, cálidas y seguros de sí mismos.
Es la personalidad saludable por excelencia, es un factor protector contra el estrés y los trastornos mentales.


Personalidad Tipo C
Personalidad caracterizada por una inhibición emocional. Les cuesta muchísimo mostrar emociones negativas (ira, pena, celos,…) y las contrarresta con un exceso de emociones positivas. Son personas que buscan ser aceptados por los demás y anteponen las necesidades de los demás a las suyas.
Son pasivos, indefensos, conformistas, complacientes e inseguros.
Las enfermedades asociadas a esta personalidad son: reuma, infecciones, alergias, afecciones cutáneas y cáncer (de mama o melanomas). Al no saber canalizar sus emociones negativas, pueden llegar a desarrollar trastornos depresivos.
 

Personalidad Tipo D
Conocida como la personalidad de distress (angustia) y se caracterizan por una fuerte inhibición social y por una afectividad negativa. Son personas que tienen tendencia a inhibir emociones negativas y tienen tendencia a distanciarse de los demás, por lo que se sienten tensos e inseguros en presencia de otros, con escasas habilidades sociales y a evitar situaciones. La afectividad negativa es la tendencia a experimentar emociones negativas, siempre preocupados por algo, depresivos, angustiados y de mal humor.
Las enfermedades que pueden desarrollar son trastornos cadiovasculares y son propensos a los trastornos crónicos del aparato circulatorio (hipertensos, arritmias) y úlceras de estómago. Son personalidades que tienden a padecer trastornos depresivos y de ansiedad.

La personalidad más normal es en la que existe un equilibro entre la de tipo A y la B. Estas personas se activan lo suficiente para ser productivos y eficientes en el trabajo o estudios, pero saben mantener la calma en las situaciones que así lo requieren, aunque en ocasiones también se sientan nerviosos.

Como hemos podido ver, la forma en la que pensamos, en la que sentimos y nos comportamos influye directamente sobre nuestro bienestar, así que cuida tu personalidad y cuidarás tu salud.